Hoy encontré un antiguo disco de madera en el sótano, tallado con cinco símbolos extraños. En el centro aparece nuestro lema familiar: «Wer schweigt, lebt länger.» Papá dice que es solo “un dicho antiguo”. Pero la parte trasera huele a humo frío y a tierra húmeda, como si alguien hubiera enterrado el objeto allá arriba, en la colina de las cruces.
Cada uno de los cinco símbolos representa a alguien de la familia. Dicen que quien habla pone en peligro a los demás, y que quien guarda silencio protege el círculo. Cuando toco los signos, siento que reaccionan entre sí: algunos se apagan, otros vuelven a “brillar”.
No creo que esto sea un juego. Es una especie de prueba. Solo cuando los cinco signos están en silencio al mismo tiempo, el círculo está a salvo. Entonces —eso es lo que dicen las notas de mi abuelo— debería revelarse una última frase.